Juegoloco en La Vieja Usina

14/02/14 | El viernes 21 de febrero, a las 21, vuelve una propuesta divertida para toda la familia. Se trata de Juegoloco, que subirá a escena en el Centro Cultural y de Convenciones La Vieja Usina (Gregoria Matorras 861).
Con apoyo del Instituto Nacional del Teatro (INT), el espectáculo protagonizado por Santiago Marcos, Sebastián Monjes y Carlos Vicentín concentra teatro, juegos y circo. La historia que contiene diferentes recursos y actividades lúdicas, propondrá un nuevo encuentro con chicos y grandes.
Son tres los personajes que echan a andar los acontecimientos que se desentraman sobre el escenario: Pototo y Patata, que son quienes llegan a jugar con los niños y un misterioso inspector de payasos de nombre Seriote Cotonete, que será quien los intercepte. Ocurre que él es un hombre malhumorado, aburrido y que ha perdido la capacidad de jugar. Es también quien se encargará de complicar la labor de los otros dos, incorporando presiones, pruebas y dificultades que pondrán en aprietos al dúo.


El viernes 21 de febrero, a las 21, vuelve una propuesta divertida para toda la familia. Se trata de Juegoloco, que subirá a escena en el Centro Cultural y de Convenciones La Vieja Usina (Gregoria Matorras 861). El costo de la entrada es de 25 pesos.


En el transcurso de la puesta, lo lúdico y lo disparatado estarán presentes e impregnarán también la interacción de los actores con el público.
Una revalorización del juego. La historia es la de dos payasos que llegan a un lugar para trabajar y se encuentran con el inspector de payasos Seriote Cotonete, que les toma exámenes y pruebas para dejarlos cumplir su propósito. Pero a medida que van cumpliendo con estas consignas que se tornan muy absurdas, él les irá poniendo trabas en el camino para que no les resulten fáciles.
Lo más extraño es que nadie sabe cómo fue que ese inspector llegó hasta allí, ni por qué, ni desde dónde. La presencia de ese personaje es disparatada.

Tiene además una característica particular que su carácter particular, su mal humor. Es, en definitiva, un hombre que ha perdido toda capacidad de sorpresa, de juego, de diversión y que entonces se propone complicar a quienes desean divertirse. Con este sujeto tendrán que vérselas Pototo y Patata si quieren continuar con su plan.
A través de esta propuesta, los gestores de la obra se meten con una idea que desean revertir. Afirman que no hay una edad para jugar y eso es lo que comparten sobre tablas, a lo largo de la trama.

Para chicos y grandes. El proyecto surge por iniciativa de actores de la cultura vinculados a diversas experiencias en teatro infantil y en animación socio cultural. Juegoloco, se propone como una oportunidad más de vincular el teatro con otras disciplinas, presenta una estructura flexible que les posibilita a sus protagonistas compartir sus historias en diferentes lugares. Es un montaje que pensaron para espacios no convencionales, que es donde habitualmente el grupo desarrolla sus presentaciones. Esta nueva función será en sala, aunque sin ir más lejos, el domingo por la tarde estuvieron presentando el espectáculo en el Parque Gazzano, donde chicos y grandes pudieron divertirse y animarse a jugar. Fuente: http://www.eldiario.com.ar