Cómo abrir un vino y no morir en el intento

26/07/14 | Si bien no hay que hacer tanta pompa, abrir un vino es un pequeño ritual, y si es algo que te gusta, está bien disfrutar y hacerlo bien. En 5 pasos te mostramos como destapar una botella lo más adecuadamente posible.
Descorchar una botella de vino no es algo del otro mundo ni mucho menos exclusivo de los hombres, pero a veces podés quedar como un completo inepto frente a tu jefe, tus compañeros de trabajo o tu suegro cuando después de un rato de intentar e intentar, el corcho sigue inmutable en la botella o terminas partiendolo.



Antes de empezar es necesario mencionar el sacacorchos. Los hay de muchos modelos y precios. Y de eso hablaremos en otra ocasión; basta decir que es importante sentirte cómodo con él y tiene que adaptarse a todo tipo de cuellos de botella. A mi gusto el denominado “de camarero” o “palanca simple” es el ideal.



1.- La botella no va entre las piernas, ni sujetada con las rodillas ni abajo del brazo. Debe ponerse en posición vertical (en una base firme) y tratar de moverla lo menos posibl; evitando así que un sedimento del vino lo enturbie.



2.- Cortar la cápsula. ¡A lo bestia, con los dientes, no! Sino por debajo del gollete, nunca por encima. En general los sacacorchos de camarero incluyen una pequeña navaja para cortarla. En su defecto, un cuchillo también vale. Algunos recomiendan limpiar la zona para evitar que pequeñas partículas del material de la cápsula pasen a la copa.



3.- Insertamos el sacacorchos, introduciendo el tornillo de manera recta, para evitar romper el corcho. Hay que tener la precaución de no hundirlo hasta el final ya que podemos arruinar el vino con pedazos de corcho.



4.- Sin hacerla girar ni agitar, colocamos la palanca que tiene el sacacorchos sobre el pico de la botella y haciendo una ligera presión con ésta sobre la mesa, tiramos el sacacorchos hacia arriba. ¡Y Voalá! Ese sonido único y mágico que casi es indescriptible con palabras…



5.- Es importante comprobar el estado del corcho, ya que va a indicarnos el estado del vino. Hay que olerlo y comprobar que no huele a vinagre, a moho o con un excesivo olor a corcho, ya que son indicadores de que el vino está echado a perder. En este último caso, no hay más remedio que, lagrimón mediante, dejar de lado ese vino.



Ahora si salís de camping y te olvidaste el sacacorchos te paso una solución insólita para tener en cuenta…

Fuente: http://www.lagaceta.com.ar/ Christian M. Carrizo